Hoy he terminado las clases
a la 13:30, hacia un excelente día con
una potente luz, y me he ido directamente a su casa, porque he sentido una llamada de profundis. A mi llegada he coincidido con
mi hermano, siempre hierático y callado me ha cedido el paso. Perdida
en una inmensa cama de una habitación rosa pálido, presidida por una cornucopia
barroca de madera dorada al agua, con un lienzo de la sagrada familia de Rafael , que la ha acompañado durante toda su vida , dormía plácidamente, sus facciones tan bellas como
siempre pero ya desencajadas, presentaban una terrible fragilidad.
He aproximado mi rostro,
ella lo deseaba, he cogido sus manos y
he notado su minúscula fuerza cuando las he puesto en mis mejillas, porque ha
hecho el esfuerzo de buscarme con sus ojos. He recordado cuando me contaba que
fue la segunda en tomarme en brazos cuando llegue a esta vida. En numerosas
ocasiones me conto que mientras mi madre la trasladaban a la habitación desde el
paritorio, ella me subía a pie por las
escaleras de la clínica con gran preocupación por si se caía o tropezaba.
Sé que soy su sobrino
predilecto, su favorito, pues nunca se tomo la mas mínima molestia en disimularlo,
soy de los pocos que tienen acceso libre a ella en estos momentos.
Hoy mientras le ofrecía
agua y besaba su frente me ha sonreído,
mis primos (sus hijos) comentaban que también reacciona
así, cuando llega el momento de la comunión.
Hace unos días cuando aun
articulaba palabras me preguntaba porque
Dios no la quería aun a su lado, yo le contestaba, ”simple
cuestión de organización, Dios está haciendo
unas reformas, y se dé muy buena tinta,
que las vas a inaugurar tu, pero sin prisas,
en el arte es imprescindible la paciencia y Dios es todo arte”.
Y ella, me replicaba, tu siempre tan rabudo, tan burlón.
¡Qué difícil es morir, cuánto
cuesta arrancar el alma!.
6 comentarios:
Deseo que todo vaya bien, y que la separación sea lo menos dolorosa posible. Hay almas nobles y sencillas para las que este momento no es duro, pues es tan solo una transición.
Un abrazo.
Muchas gracias D.Carlos.
Es más cruel tenerle miedo a la muerte que morir, dejó escrito Séneca.
La crueldad solo puede existir mientras hay vida........ luego, ya nada.
Gracias María.
Relato muy conmovedor. Me ha llegado muy adentro. Te felicito.
He encontrado este blog por casualidad y ¡me ha encantado! te seguiré leyendo, saludos desde tierras de quijotes y molinos
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