diumenge, 8 de març de 2015

El Friso de Beethoven de Klimt. Austria no tendrá que devolver el Friso expoliado por los nazis.

En 1902 Klimt creó uno de sus trabajos más conocidos para una exposición del movimiento secesionista: El friso de Beethoven.


Esta ornamental y opulenta sinfonía, en la que Klimt pretendió inmortalizar la "novena" de Beethoven y la interpretación que hizo Richard Wagner de ella, cuenta con 34 metros de ancho y dos metros de alto. Un coleccionista lo compró en 1903, lo quitó de la pared y lo dividió en siete piezas. Los herederos del industrial judío al que los nazis expoliaron la obra, consideran que fue comprada luego por el Estado a un precio injusto y bajo presiones. 

3 comentaris:

  1. Lo que cuentas, completamente de nuevas para mi.

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  2. Creo que esos paisajes decorativos y cromáticos de Klimt pueden expresar como pocos la abstracción de las obras musicales.
    El coleccionismo artístico contemporáneo se ha asentado sobre el robo y el pillaje.
    Saludos

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  3. Vaya, me lo perdí cuando estuve en Viena 10 años y mira que visite museos. Dónde se encuentra?

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