dimecres, 14 d’octubre de 2015

La transverberación de Santa Teresa. Bernini, la magnificencia del barroco italiano


La obra supera propiamente lo escultórico para convertirse en un verdadero escenario en donde se mezcla arquitectura, escultura, pintura y luz. 



La obra está inspirada en el relato escrito por Santa Teresa de Ávila, en un arrebato místico, sintió cómo un ángel se le aparecía en sueños y le atravesaba el pecho con una flecha de amor divino que le provocó una sensación de dolor y gozo simultáneo que la dejó desfallecida y suspendida en el aire, levitando sobre las nubes.


Las sensaciones del éxtasis, la turbación y agitación del momento, presentan a Santa Teresa  desmayada, con los ojos cerrados y a pesar de todo esto con una gran expresividad de placer.


En el brazo derecho, el ángel porta la flecha de amor, de dolor y gozo simultáneo. Este acentúa el  cruce de diagonales, al contraponer la saeta con las potencias traseras.


Felicidades a todas las Teresas en el día de su onomástica.
Mi regalo: Os sugiero una práctica de "Il dolce far niente", un estado contemplativo inmerso en el placer.
Nota- Y si no te llamas Teresa, también.

10 comentaris:

  1. Hay que reconocerle a la del brazo incorrupto que sus visiones pueden, con mucho, hacerse realidad.
    No sabría que adjetivo aplicar al conjunto, como menos alucinante (es bueno en mi escala)
    Besos Vicino

    P.D. Cuando me harás una composición nueva para la cabecera de mi blog? es por saber ....

    ResponElimina
  2. Bernini sufrió los efectos colaterales del Concilio de Trento. Con el martillo de la Contrarreforma y con el cincel de hierro del dogma destruyó, a golpes de mazo, el orden riguroso del arte del Renacimiento -de Brunelleschi, de Botticelli, de Rafael, de Miguel Ángel. Admiro Bernini como arquitecto, extraordinario, sin embargo, siento sobre su escultura la cautela que tengo sobre el barroco.

    Los artistas florentinos amigos de Ficino, buscaban la sustancia espiritual dentro de la materia, esculpían mármoles, arrancaban lo que sobraba del bloque marmóreo para dejar el alma al descubierto.

    Bernini quiso superar la idea neoplatónica y para ello se agenció de mallos jesuíticos y, con el escoplo de la Contrarreforma, acometió a trancazos contra las piedras y retorció columnas convirtiendo un orden compuesto en un fuste salomónico. Exageró la retórica, los ropajes y las filigranas y con todo este material, atenuando la expresión, dispuso bajo unos rayos de oro un Éxtasis de Santa Teresa que es una muestra de exudación sensiblera.
    Salud

    ResponElimina
    Respostes
    1. Estimat amic Francesc , una volta ja varem discutir sobre l’assumpte, i queda molt clar que el prefereixes com arquitecte que con a escultor .
      Però per a mi, és un dels escultors preferits.
      Salute.

      Elimina
  3. Una Santa Teresa recibiendo los dardos del amor divino. En una visión pagana, bien podría ser sustituido el ángel por Cupido. En todo caso, un arrebato místico que tiene más de orgasmo mundano que de cualquier otra cosa. Una gran obra, por otra parte. Me quedo con la expresión de éxtasis de la santa y, sobre todo, con sus ropajes desmayados.
    Un saludo.

    ResponElimina
    Respostes
    1. La verdad que coincido con tus aportaciones , un saludo.

      Elimina
  4. Me gusta esta descripción que le das a la obra de Bernini:es un escenario donde se ubica su obra y supo captar este arrebato místico de Santa Teresa que denota una gran paz .

    -Muchas gracias por la felicitación :no me llamo Teresa, pero yo lo celebro igual:)

    Feliz viernes Dapazzi

    ResponElimina
    Respostes
    1. Hay que celebrarlo todo, cualquier motivo que nos alegra la vida, y compartir el arte que es mucho.
      Saludos.

      Elimina
  5. Una obra magnifica, llena de expresividad, de movimiento y teatralidad. Un beso

    ResponElimina
  6. Bravissimo come sempre .Complimenti per il post.
    Maurizio

    ResponElimina